12 de septiembre de 2009

No soy una astronauta

Como os dije, ayer empezó el día muy extraño y ya desde que puse el pie en la calle parecía que se mascaba la tragedia... Mientras intentaba andar con normalildad con mis nuevas gafas de sol graduadas sin parecer una astronauta recién llegada a la Luna, un niño se desplomó detrás de mi con el escándalo correspondiente del barrio. Al llegar al ambulatorio, el médico, sin ningún conocimeinto de la protección de la intimidad, deja la puerta abierta mientras le comunica a un paciente que tiene un convenio con un centro oncológico y que llevará su caso porque no lo ve claro (¡toma!) y el hombre verde, claro.
Y yo viendo todo eso como si fuera Chenoa en uno de sus videoclips. Me faltaba el tutú...

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