5 de octubre de 2009

Responsabilidades

¡Qué fácil es delegar responsabilidades! Y qué dificil entender que ya has delegado. Santa Rita Rita...
No estoy hablando de una situación laboral sino casera. Sí, sí, a todos aquellos que decidieron un día cualquiera que ellos no iban a comprar ropa y delegaron en ellas la importante tarea de ir, acertar con el tallaje, con el modelo y cargar con todo hasta casa. Y luego si algo no gusta, volver a cambiarlo.

Si has delegado esta responsabilidad automáticamente dejas de tener también derecho a decidir la fecha de caducidad de la ropa. Estoy harta de escuchar: mi mujer me ha tirado una camisa que me encantaba... ¿No la ha traido ella a casa? Pues ella decide. ¡Nosotras elegimos, nosotras decidimos!
Y que nadie piense: si se ha comprado con el dinero de él... Porque eso ya no es así desde hace tiempo. Aunque sí que se mantiene la triste tradición de la encargada de la moda en casa.

¿No conocen la ropa por catálogo o por internet? Habrá que explicárselo...

2 comentarios:

  1. bueno, como actual y reciente esposo, debo decir que en nuestro caso,... las camisas no las haces desaparecer (aún), las marginas primero con miraditas y gestos de desaprobación, hasta que yo mismo acabo convencido de la necesidad de desecharlas...

    ResponderEliminar
  2. Eso es el poder de la mente...nada más.

    ResponderEliminar