13 de diciembre de 2009

En mis baldosas

"Llevar una casa es algo muy complicado", escuchaba yo a las puertas de uno de mis colegios. Las madres comentaban estas cosas mientras yo pensaba: ¿Llevar a dónde? A ver si nos vamos a mudar y ¡soy la última en enterarme!". Y resulta que cuando vives sola te das cuenta de que cualquier pequeñez se puede convertir en un fatídico día casero. ¿Por qué las madres, normalmente (triste normalidad), recogen todo el salón, la cocina, etc, antes de irse a dormir? Porque no se sabe lo que pasará mañana. "Hija mía, ¿y si pasa algo por la noche, vienen los bomberos, y se encuentran todo patas arriba?", le explicaba una madre a una amiga del cole. Si vienen los bomberos no estarán para ver si el mantel de rayas está encuadrado en la mesa o no... Pero así una se duerme más tranquila, con la sensación de tenerlo todo bajo control.

Conozco a una señora que se calló en la calle y al levantarse el pantalón se dió cuenta de que no iba depilada. Con su esguince se fue a su casa, se depiló bien y al día siguiente, cuando la piel ya estaba hidratadísima hizo su entrada triunfal en el hospital. Despúes de tantos arreglos se ve que el Tensoplast no le pegaba bien por culpa del "body milk" y la tuvieron que ingresar. Aunque a pesar de eso creo que durmió muy tranquila en su habitación 228.

Así somos. O así eran. No sé si se ha quedado este asunto en una generación anterior. Porque hasta ayer no entendía la manía de las madres de guardar periódicos viejos en casa. Se me hizo la luz cuando el agua del lavaplatos se salió por toda la cocina y no tenía más herramientas que mis revistas de moda. No os podeis imaginar la problemática de que Elle, Vogue y Telva intenten absorver con papel couché mi fracaso como ama de casa... Al día siguiente y sin poder dormir con ninguna sensación de "todo bajo control", arranqué literalmente del suelo de mi cocina las revistas. Ahora en las baldosas tengo la entrevista a Anne Igartiburu y lo último en complementos big size para este invierno...

5 comentarios:

  1. jajajajaja ¡Qué bueno!

    ResponderEliminar
  2. ¡Es verdad! Qué dificil ser ama de casa...

    ResponderEliminar
  3. ¡Qué faena si no has leído las revistas...!

    ResponderEliminar
  4. A mi me pasó algo parecido, pero lo peor es que no he aprendido y sigo tirando los periódicos.Consejo de ama de casa mala : "Acostumbrate a guardarlos yá, que luego será tarde"

    ResponderEliminar
  5. no entiendo si es un alegato contra la depilación, o contra los esguinces o contra las revistas, o los bomberos, o Anne Igartiburu....

    Es que no sólo somos lo que somos sino la imagen que damos......

    Otra cosa....lo de ese nombre "ama de casa", es que de tanto usarlo ya parece normal, pero lo de "ama" (????)...suena raro....aunque estoy orgullosa de serlo, de tener todo bajo control, porque, es que, hija, aqui nadie se quiere hacer responsable de nada....si entran los bomberos de noche y lo ven todo hecho un chiquero....no miran al de bigotes, ni al joven que sale en gayumbos....sino a una...y si ya sales y te ven los bomberos sin depilar, fíjate....y los bomberos pueden pensar que si una es una descuidada, tambien es ligerita de cascos...no sé por qué la gente lo asocia....
    Ay, mi niña, yo tambien pensaría así si fuese bombera.....

    ResponderEliminar