17 de abril de 2010

Avellanas y azúcar

Si uno de los jingles más famosos de la historia de la publicidad es: Leche, cacao, avellanas y azúcar...y yo no puedo ni con la mitad ¿qué sucede? Pues que me hago mayor, supongo. ¡Vaya caca!
Voy a explicarme un poco mejor porque tal vez he comenzado la entrada un poco "encendida". Hace un año descrubí que tengo intolerancia al cacao. O que soy intolerante. Un poco de las dos cosas tengo. Como descubrimiento científico la doctora me comentó que el 90% de los valencianos tienen esto y no lo saben (y lo va a saber ella, no...). ¿Cómo puede ser esto posible si uno de nuestros himnos es Paquito El Chocolatero? Demasiada información negativa me estaba dando la médica en un sólo día. Salí corriendo de la consulta y me choqué con una farola. Necesitaba gafas. ¡Yo! Que siempre he presumido de vista de águila. "No pasa nada, así tienes un complemeto más" me animaba mi novio por aquel entonces. "Si quieres ir a la tuya no te las pongas por la calle. Y si te apetece saludar a la gente pues te las pones ", me recomendó de manera práctica mi madre.
Vale. Ya no podía desayunar ni merendar Cola Cao y lo que me comiese lo tendría que hacer con gafas. Bien, bien. Esto va muy bien.
Como dato al lector diré que las gafas las recogí el mismo día de mi boda. Queda demostrado, te casas y te haces mayor automáticamente.
Cuando esto empezaba a llevarlo raconablemente bien, me echaba más sacarina y las gafas ya se me olvidaban en el bolso (aunque no me saquéis el tema del Cola Cao que me sale espuma por la boca) ahora resulta que no me sienta bien la leche... Si mi alimentación básica de toda la vida ha sido el vaso de leche con cola cao para desayunar, merendar y antes de irme a la cama. ¿Ahora qué? Pues por eso estoy así, porque ahora desayuno un zumo de pomelo con galletas o una infusión. ¿Sabéis como se empieza un día así? ¡No se empieza, se destruye!

1 comentario:

  1. Je, je, je, je... Permíteme que me ría, aunque en el fondo no tiene mucha gracia; pero es que lo cuentas todo con un arte... Yo creo que desarrollaste ésta intolerancia de tanto abusar. Mujer son muchos vasos de leche con Cola-cao, alguna vez tenía que parar. Lo de las gafas, bueno, te comprendo, por muy monas que las hagan es un periférico que desentona por método sobre el rostro.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar