10 de mayo de 2010

El escupitajo del diablo

No es el título de una película de terror, aunque podría. Es el nombre de la nueva obra de arte que tengo en casa. Artista: yo misma y mis circunstancias.
Las velas me gustan mucho, aunque con eso de que las velas que enciendes deben ser impares porque si no da mala suerte y tal nunca me animo a encenderlas. Por eso la noche de autos me lo pensé muy mucho. Pero me apetecía. Así que encendí las velas y me senté en el sofá. ¡Qué bien se está con poca luz artificial y la luz de las velas! Al menos eso dicen porque yo, como en torno a las velas hay muchas historias, creo que nunca acabo de estar cómoda del todo con ellas encendidas. Soy de las que pienso que si parpadea mucho la llama es que hay algo, llámalo espíritu, llámalo presencia, que quieras que no ya inquieta un poco.
Con tantos pensamientos positivos como veis, después de un rato decidí dar por terminada la velada y me acerqué a la vela más grande. Debido a su tamaño había alrededor de la llama un pequeño charquito de cera caliente. Lo demás ocurrió en menos de un segundo. A la vez que soplaba pensaba que no lo debía hacer muy fuerte porque el liquidito saldría disparado. Pero como no se apagaba, en ese mismo segundo reflexioné y dije: "Clara sopla fuerte. Un soplido fuerte y seco, pero a la vez rápido para que se apage la vela y el líquido ni se inmute". A veces una se cree con superpoderes que, por un lado predicen el desastre, pero por otro lo pueden evitar. ¡Mentira! El soplido fue fuerte, sí. Pero muy generoso. Es deir, se sopló para todos: para la llama, para la cera y para la pared. Un soplido de los buenos, sin escatimar, que es energía renovable. Así que a la vez que se apagaba la vela, toooooda la cera roja salía hacia la pared blanca del fondo. Imaginaros mi cara. Tardé más en incorporarme que en soplar. Simplemente me entró la risa acompañada de un "No me lo puedo creer. Si ya lo veía venir". No tengo foto de mi cara, sí de la obra de arte que aquí os enseño.

En una galería de arte quedaría estupenda pero en mi casa justo nada más abres la puerta... no viste igual, la verdad.

4 comentarios:

  1. Yo creo que te quedó... ¡Diferente! En una galería de arte contemporáneo pararían muy bien por el resultado. La verdad es que después del soplido esa habitación necesita una mano de pintura. Jejjejejeje.... La próxima vez prueba a echar unas gotitas de agua a la llama, es más limpio.
    Un abrazo.

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  2. A mí -sin ánimo de faltar-, me parece que es una "arrojada" después de una comida excesiva, a no ser que tengas unos pulmones como los de la Caballé.
    Pero tanto si es una escupiñá, como una arrojada, si que son del diablo...

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  3. Uhmm la vela disimula bien, pero el perro, el canario el loro tu marido ¿siguen vivos?...
    Mortadelo.

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  4. jajajajaja pues a mi me parece una obra de arte excelente!!! y si lo llevas a ARCO, estoy segura de que estaría en en el ranking de los más solicitados!! un besito de parte de la hermana de Serx ;)

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