29 de septiembre de 2010

De paseo

Un día nuevo bajo el sol. Me decido aprovecharlo a tope así que cojo el carro y ¡a la calle!
Mientras hago mi particular ruta por el barrio me doy cuenta de que los paseantes que se encuentran conmigo miran el carrito y sonríen. Una sensación nueva. Y yo con la cabeza bien alta y bien orgullosa. Como el paseo está yendo tan bien, me decido a alargarlo, a ver si tenemos más fans... Un poco de sol, un poco de airecito y ¡paseo asegurado!
Aunque pensándolo bien tengo que llevar estos sacos de tierra a mi terracita. Por el sol y las lluvias de estos días parece que se han comido kilos y kilos de tierra. Les falta casi un palmo a cada maceta... Esto lo tengo que solucionar hoy, no pueden estar mis plantas pasando hambre... Hoy toca arremangarme, ponerme mis guantes rosas de jardinería, pantalón corto y a regar. ¡Qué placer! Luego tendré que ponerle las vitaminas y el abono, esas bolitas azules que ponen bonitas bonitas a mis plantas. ¡Ay! se me ha ido la cabeza pensando en mis labores que le está dando demasiado sol al carro... "Ay, tranquila, ahora llegamos a casa y te doy agua". El sol le sienta bien pero tanto... Ahora me siento culpable. "No te preocupes, que el fin de semana te llevo a los viveros. Tú sólo tienes que hacer bien tus deberes esta semana" Ay, qué bonita llevaba a mi tomatera en el carrito de la compra. Llegamos a este acuerdo y, mírala, qué bien está haciendo la fotosíntesis en la terracita...

4 comentarios:

  1. Cuando los tomatitos estén rojitos y maduritos ¿nos farem una esnsalá?

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  2. Sera una crudité minimalist du petit tomat, me temo

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  3. Así que miraban la mata del tomatero...
    Aquí disfrutando de tus amenos y excelentes relatos.
    Un abrazo.

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